¿Cómo dar un discurso?

Sin tener que preparar un guion extenso, ni aprenderte un texto de memoria. Tampoco la clave es practicar. Solo hace falta tener algo claro.

Ilustración digital de un micrófono gris central con ondas de sonido punteadas naranjas concéntricas y una mancha naranja a la derecha, sobre fondo gris.

Año 2005. Una entrega de premios de televisión. Show, diversión y alegría. Nadie esperaría un destello de genialidad ni mucho menos un mensaje con tanta profundidad. Decir algo en un ambiente que no es el adecuado, distingue. Desentona. “Gracias a mi Papa, a mi Mama y a mis hijos”. Es lo que cualquiera diría. Pero nuestro ejemplo de hoy, no es cualquiera.

No preparó su speech. O quizás sí, pero no nos dimos cuenta. Llevaba consigo una actitud como si hubiese decidido que decir de camino al escenario. Fugaz, simple y concreto.

El público

Lo tenía claro. Quienes lo estaban mirando. Un grupo enorme de adolescentes que como mucho de nosotros, en esa etapa (hoy en día también), no saben lo que quieren de su vida. Una edad donde no estas ni de un lado, ni del otro.

Explotando esa incertidumbre, dio un mensaje muy poderoso. Las claves de la vida. Sin distraer con introducciones ni agradecimientos. Se saltó todos los consejos, tips y reflexiones que daría cualquier maestro de motivación de internet. No explico cómo llegar a un objetivo más rápido. Las claves de la vida. Lo repito porque me parecen cinco palabras muy significativas.

Así se aprende a dar un discurso. Simplemente Will Smith.

Siempre vuelvo a este video. Dos palabras tan pragmáticas que me emocionan. Recuerden que si están leyendo esto, ya tienen la mitad del camino hecho. Ahora, salgan a correr.


Ir al sitio del autor